Veinticinco preguntas. Las respondes hablando. Eso es todo lo que el cerebro necesita para arrancar organizado.
Abajo a la derecha hay un botón negro que dice Iniciar llamada. Dale ahí, acepta el micrófono cuando el navegador te lo pida, y empieza a hablar. El agente te va preguntando y repregunta cuando algo queda a medias. Puedes parar cuando quieras y seguir después: no hace falta terminar de una sentada.